Radiofrecuencia: Tipos, Consejos, Opiniones e Información Detallada

Funcionamiento e historia de la radiofrecuencia facial

Uno de los primeros instrumentos para la aplicación de la radiofrecuencia fue el que se desarrolló en los últimos compases del siglo XIX, cuyo padre inventor, y a la vez científico, Nikola Tesla, dio vida a uno de las técnicas que hoy día más avanza en el territorio de la estética. Previa la invención de la medicina moderna antibiótica, la radiofrecuencia era muy utilizada con fines médicos tales como el tratamiento de diversas infecciones, como puede ser la de garganta, todo ello a fin de acelerar el sanamiento de las heridas.

Jacques-Arsène d'Arsonval, por su parte, focalizó mucho sus esfuerzos en el área de la electroterapia. En el año 1892 incorporó el uso de corrientes de frecuencia elevada para poder tratar patologías relacionadas con las membranas mucosas y la dermis. 

Ya en la década de los años 70, los salones de belleza Europeos dieron luz a los beneficios y las ventajas que este sobrecalentamiento y estimulación cutáneo podría realizar, todo ello bajo un contexto tecnológico en el que ya, en Norte América, estaba siendo utilizado por profesionales y expertos del rejuvenecimiento facial. La radiofrecuencia es un tratamiento altamente seguro, no invasivo, del rejuvenecimiento de la piel que es muy utilizado por muchos médicos a fin de mejorar el estado de la piel, como pueden ser las arrugas, el acné o incluso la pérdida de cabello.

El poder oxigenizador y la oscilación gentil y segura que provoca la corriente eléctrica de alta frecuencia ha sido corroborada por numerosos científicos como un potente agente focalizador en el aumento y mejora de la circulación sanguínea, incremento en la producción de elastina, fibroblastos y colágeno, así como en la eliminación de bacterias causantes del acné, toxinas, células muertas, mejora del funcionamiento del drenaje linfático y absorción incrementada de los productos destinados al cuidado corporal.

Las máquinas y dispositivos de radiofrecuencia facial trabajan de forma conjunta con diversos electrodos, los cuales están realizados en base a un material de vidrio, teniendo de esta manera diferentes tamaños y formas, lo que facilita en gran medida la aplicación del tratamiento en las diferentes partes del cuerpo y de la cara. Los aparatos de radiofrecuencia producen un ligero calentamiento de intensidad media-baja que se origina a través de los electrodos, los cuales, a su vez, producen luz eléctrica. Esta última, al mezclarse junto con el aire que se encuentra fuera del electrodo irradia corriente eléctrica a la piel mediante la utilización de moléculas de oxígeno purificantes y rejuvenecedoras, haciendo que el paciente experimente una sensación única de hormigueo.

En los diferentes tratamientos dermatológicos de la piel en personas adultas este tipo de técnicas de belleza proporcionan tonificación y firmeza en las diferentes capas de la dermis, hecho que provoca una mejora de la circulación sanguínea así como un calentamiento muy sutil del tejido intracelular, lo que se traduce, también, en pérdida de tejido adiposo. Estas funciones provocan una contracción natural y segura de todos los vasos sanguíneos que subyacen bajo la piel además de diferentes grupos musculares. Todo esto origina en última instancia un aumento en el bombeo de la sangre y una renovación celular, así como una producción muy mejorada en cuanto a niveles de colágeno, elastina y fibroblastos se refiere, provocando la reducción de arrugas y líneas de expresión. También contribuye a cerrar los poros y a incrementar la textura y apariencia de la piel en general.

El tratamiento de radiofrecuencia mediante corrientes de alto contenido eléctrico sobre la piel promueve una acción antibacteriana y una limpieza natural de la piel que contribuye enormemente a mejorar la apariencia del acné, así como prevenir la aparición del mismo. Los pacientes que puedan experimentar acné cístico verán increíblemente mejorado su estado cutáneo gracias, en parte, a la acción penetrante y profunda originada por la radiofrecuencia facial. De la piel resulta una sensación casi inmediata de firmeza, frescor y energía además de una textura mucho más suave, incluso habiéndose sometido únicamente a un tratamiento. Moléculas enriquecidas con partículas de oxigeno que, a su vez, también son originadas por la radiofrecuencia son seguras y han sido probadas y testadas en numerosas ocasiones, lo que constata la eficacia a la hora de sanar y reconstruir la salud y el estado natural de la piel.


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